Después de cinco semanas, en los próximos días el equipo médico de la Fundación Santa Fe de Bogotá sacaría del coma inducido al senador Miguel Uribe Turbay, quien cumple cinco semanas en ese estado de sedación como consecuencia del atentado en su contra.
En la mañana de hoy, el equipo médico informó que se ha iniciado el protocolo de neurorrehabilitación. “No obstante, Uribe Turbay permanece bajo ventilación mecánica y sedación, y requiere monitoreo hemodinámico y neurológico constante para detectar de forma temprana cualquier cambio en su estado”, dice el comunicado.
Mientras tanto, su esposa, María Claudia Tarazona, entregó una conmovedora entrevista en el programa Los Informantes, en la que habló sobre el menor de edad que le disparó, a sangre fría, por la espalda.
“Cuando uno a los 14 años empuña un arma, en vez de estar pateando un balón, consiguiendo su primera novia, y tiene más habilidades en matar que en patear un balón, el problema no está en él, el problema está en la sociedad que somos, en el país que somos. No siento rabia, ni rencor, ni nada, siento dolor, es un niño”, dijo.
Además, contó un episodio en el cual los médicos le dijeron que Miguel había entrado en muerte cerebral, y la promesa que le hizo en una despedida que por fortuna no se materializó.
“En algún momento subí a la UCI, y algunos médicos me dijeron que Miguel estaba en muerte cerebral, me dijeron que se iba a morir, que era cuestión de horas; en ese momento les dije a mis hijas que Miguel se iba a morir, ellas grabaron audios y yo fui a la clínica, me acuesto encima de él y le digo: Amor lindo, hiciste un trabajo maravilloso, con nuestro hijo, con las niñas, con Colombia, vete tranquilo. Le hice la promesa de estar con Alejandro, nuestro hijo, cuidarlo por siempre”.
Recordemos que hasta el momento van cinco personas judicializadas por el intento de magnicidio: el menor que disparó, la mujer que habría entregado el arma, dos hombres que aparecieron manejando vehículos claves en la logística, y otro hombre, alias El Costeño, quien habría sido el coordinador.
Sobre El Costeño, se supo que también habría participado en el homicidio en un mexicano en Medellín:
En una nueva arista que agrava el historial criminal de Elder José Arteaga Hernández, alias El Costeño, la justicia colombiana ha decidido imputarlo por el homicidio de un ciudadano mexicano en el exclusivo barrio El Poblado, al suroriente de Medellín.
El crimen ocurrió el 28 de junio, cuando el turista mexicano Horacio Pérez fue atacado. Cámaras de seguridad registraron la huida de los sicarios en motocicleta y un automóvil conducido por miembros de una misma red criminal.
Según las autoridades de la Fiscalía de Medellín, las primeras investigaciones apuntan a que “El Costeño” habría viajado a Medellín el día anterior para “coordinar las acciones previas al crimen”.
En este nuevo proceso, el fiscal de turno le imputó cargos por homicidio agravado y varios delitos relacionados con armas de fuego. El implicado no aceptó los cargos.
Ingresa al canal de WhatsApp de MiOriente https://whatsapp.com/channel/0029Va4l2zo3LdQdBDabHR05
-
Cámara de Comercio del Oriente anuncia cambios en su presidencia ejecutiva
La junta directiva de la Cámara de Comercio del Oriente Antioqueño finalizó la vinculación de Juan Camilo Aguirre Zuluaga como presidente ejecutivo.
-
Manuel Villa renunció a la Secretaría de Seguridad de Medellín y entra en la carrera por la Alcaldía en 2027
Manuel Villa Mejía renunció oficialmente a la Secretaría de Seguridad y Convivencia de Medellín, en una decisión que marca un nuevo movimiento en el panorama político de la capital antioqueña de cara a las elecciones regionales de 2027. Su salida, confirmada por el alcalde Federico Gutiérrez, se produce en medio de las versiones que lo…
-
Ubicaron el carro que arrolló y mató a un ciclista en Medellín. La conductora no tenía licencia
El pasado domingo 25 de octubre, a las 6:00 de la mañana, un carro Mazda de color blanco atropelló a un adulto mayor de 64 años de edad, quien se desplazaba en bicicleta por la autopista Sur, a la altura de la calle 10, en Medellín.


